
Buenos Aires, 3 marzo (NA) — El destacado delantero portugués Cristiano Ronaldo ha dejado Arabia Saudita en compañía de su familia, abordando un avión privado con destino a Madrid. Este movimiento se produce en medio de los recientes bombardeos iraníes dirigidos a la Embajada de Estados Unidos, lo que ha elevado las preocupaciones de seguridad para los ciudadanos extranjeros en la región.
Ronaldo se ha establecido en la capital saudí desde enero de 2023, cuando firmó un contrato con Al-Nassr. Sin embargo, el ataque con drones al edificio diplomático, ubicado en una zona próxima a su residencia, llevó a una rápida reevaluación de su seguridad y la de su familia.
Informes de varias plataformas de seguimiento aéreo indican que un jet privado despegó de Riad a las 20:00 y aterrizó en Madrid a la 1:32 del 2 de marzo, tras un vuelo de aproximadamente siete horas. La ruta incluyó el sobrevuelo de Egipto y el Mediterráneo antes de llegar a suelo español.
Aunque no hay confirmación oficial sobre los pasajeros del vuelo, se ha asociado la aeronave con el entorno del capitán de la selección portuguesa. El jet en cuestión es un Bombardier Global Express XRS, que presenta la personalización de la marca CR7.
En 2024, el futbolista adquirió además un Global Express 6500, valorado en 61 millones de libras, tras vender su Gulfstream G200, que había comprado en 2015. Este modelo tiene capacidad intercontinental, permitiendo acomodar entre 15 y 19 pasajeros, y cuenta con un dormitorio con cama doble y una ducha independiente.
Adicionalmente, Ronaldo se encuentra lidiando con una lesión muscular que sufrió durante un partido contra Al-Fahya. Por su parte, la Confederación Asiática de Fútbol ha confirmado la reprogramación de varios partidos de la AFC Champions League Elite y otras competiciones en la región occidental, incluyendo el encuentro que su equipo debía jugar.
Por otro lado, se han generado interrogantes sobre la participación de Irán en el Mundial 2026, dado que el reglamento establece que, en caso de una baja o exclusión, el Consejo FIFA será el encargado de designar un reemplazo, respetando los cupos continentales. El equipo sustituto ocuparía el lugar en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, con el debut programado para el 15 de junio.