Caputo admite que no tiene dólares y acudirá al BCRA para pagar deuda

El Gobierno del presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que el mercado no confía en la capacidad de afrontar los vencimientos de deuda de lo que resta del año y 2027 y presentó un conjunto de ideas de cómo se esperan recolectar los dólares, con una visión extremadamente optimista y con muchas incógnitas como qué pasará con las reservas del Banco Central.

La intención del equipo económico es encontrar todo el financiamiento en el mercado local, en el que considera que puede obtener tasas de interés más baratas de las que debería pagar si sale a los mercados internacionales con el Riesgo País todavía ubicado por encima de los cuatrocientos puntos.

La principal duda que quedó del anuncio es: si el Tesoro se va a llevar del mercado interno unos 17 mil millones de dólares extras a los 10 mil que ya captó entre colocaciones y compras directas al BCRA, de dónde saldrán las divisas para seguir acumulando reservas internacionales y financiar la Formación de Activos Externos que se mantiene en unos 2.000 millones de dólares mensuales y se espera se acelere en un año electoral.

Para tener una dimensión de las necesidades de divisas, desde abril del año pasado la FAE fue de 56.997 millones de dólares que se financió con los desembolsos del Fondo Monetario Internacional y organismos internacionales por unos 20 mil millones de dólares y fundamentalmente el endeudamiento del sector privado y provincias. 

Una de las novedades del programa financiero que presentó Caputo es que prevé el pago de 5.800 millones de dólares netos (descontados los desembolsos previstos) al Fondo Monetario Internacional, presionado por las autoridades del Fondo que quieren bajar la exposición al país, que es el mayor deudor del organismo.

En el mercado local las emisiones en dólares se colocan a una tasa de 8,63%, que se espera se incremente a medida que se acerque el proceso electoral, mientras el Banco Central obtuvo una tasa de 7,6% (la tasa internacional Soft más 4% fijo) en el último REPO que firmó el viernes pasado con una decena de bancos comerciales por 6.000 millones de dólares a 2028.

La decisión de no emitir en los mercados internacionales, más allá de la discusión de la tasa, es vista como una mala señal en los mercados que buscan esa referencia para mantener abierto el financiamiento a las provincias y empresas privadas, que en el último mes vieron cómo se dificulta la colocación de deuda.

“Valoramos positivamente el anuncio principalmente por el efecto de signalling (señales al mercado) que transmite al mercado”, evaluó Thiago Marino, analista de renta fija en IOL, quien marcó que “en contraposición, la decisión de no salir a los mercados internacionales con una nueva emisión puede leerse como un aspecto negativo del programa desde la óptica de quienes esperaban esa señal de reapertura del financiamiento externo”.

Para la consultora CP que dirigen Pablo Moldovan y Federico Pastrana, “la conferencia aportó pocas novedades en materia de nuevas fuentes de financiamiento” por lo que “la reinversión de los pagos de Bonares y Globales, la evolución de los depósitos en dólares y la capacidad del Banco Central para sostener sus compras de divisas serán variables clave a monitorear para las perspectivas de la deuda”.

Advirtió que “el programa presentado omite las necesidades de financiamiento en dólares del propio BCRA (asociadas a los vencimientos de Bopreal). Dicha ausencia tiende a presionar sobre las perspectivas de las reservas. El BCRA deberá por lo tanto comprar divisas no solo para abastecer de dólares al Tesoro, sino también para pagar sus propios vencimientos y cumplir con las metas de reservas con el FMI”.

Los cuadros que presentó Caputo cierran en 0, entre las fuentes de financiamiento y los pagos a concretar, con menciones genéricas a “otras fuentes de financiamiento” por 2.000 millones de dólares y privatizaciones por otros 1.500 millones de dólares, que parecen mencionadas solo que para llegar a ese equilibrio que el mercado por ahora eligió creer.