
Un alto mando militar iraní aseguró que el estrecho de Ormuz permanece bajo la gestión y el control operativo de la República Islámica. Así, contradijo abiertamente las afirmaciones vertidas en la víspera por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien se había atribuido el dominio exclusivo sobre esta vital vía marítima para el comercio de hidrocarburos.
“En el día de hoy, el estrecho de Ormuz está bajo gestión y control de la República Islámica, y nuestro país prosigue su camino con total seguridad”, sostuvo Hosein Taeb, jefe de la fuerza paramilitar Basij, a través de declaraciones transmitidas por la televisión estatal iraní. La ratificación del dominio sobre el paso naval busca desacreditar la versión desplegada desde la Casa Blanca sobre el escenario de seguridad en el Golfo Pérsico.
La réplica de Teherán se produjo horas después de que el mandatario estadounidense afirmara que sus fuerzas armadas ejercen una supervisión total en el área. “Estados Unidos tiene control total sobre el estrecho de Ormuz. ¡CREO QUE LO VAMOS A MANTENER!”, publicó Trump en su plataforma Truth Social. En el mismo mensaje, el presidente estadounidense remarcó la efectividad del despliegue militar en la zona al señalar: “Nuestro bloqueo naval está siendo llamado por todos ‘UN MURO DE ACERO’, y no hay nada que Irán pueda hacer al respecto”. En declaraciones adicionales realizadas el martes, el líder estadounidense insistió en la misma línea argumental al expresar que su país tiene “el control total del estrecho de Ormuz en este momento. Ellos no tienen el control. Nosotros tenemos el control total. Es nuestro”.
El cruce de declaraciones refleja el agravamiento de las disputas geopolíticas en la región luego de que Irán impusiera un bloqueo de hecho sobre la vía navegable a raíz del conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero, tras los ataques aéreos perpetrados por Estados Unidos e Israel. Esta restricción a la libre circulación marítima impactó en la economía mundial por fuertes oscilaciones e incrementos en las cotizaciones internacionales del petróleo ante el temor recurrente a eventuales interrupciones en el suministro global