La Selección semifinalista del Mundial: un equipo que responde con goles y empuje

La Selección Argentina volvió a quedar entre los cuatro primeros de un Mundial. El equipo que dirige Lionel Scaloni, luego de vencer a Suiza, alcanzó las semifinales y ahora le toca Inglaterra, uno de los clásicos más importantes de nuestra historia futbolística. A lo largo del torneo, el equipo argentino tuvo muchas críticas porque -por el momento- no encontró el estilo de juego similar al del Mundial de Qatar, pero aún así llegó a las semifinales de la Copa del Mundo. Sin embargo, el equipo tuvo puntos altos en otras situaciones que, si bien el juego no fluye, se destacan y que son las razones por las cuáles el equipo llegó a esta instancia. 

El director técnico de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, fue muy crítico con su equipo al término del partido con Suiza en los cuartos de final. En uno de sus comentarios sostuvo que no jugaron bien y que, de alguna manera, tuvo “suerte” en el encuentro. La autocrítica es entendible y es lógica pensando en el próximo partido. Pero aún así, más allá del marco, lo cierto es que la Selección tiene varios puntos destacables y que lo llevaron a una instancia en la que no se llega de cual forma: ninguna selección llega de casualidad a una semifinal de Mundial.

Uno de los principales atributos de este equipo es, sin duda, la paciencia. Si bien por momentos ese juego en mitad de cancha se torna cansino, pesado y lento, lo cierto es que eso también esconde una virtud en el equipo de Lionel Scaloni: la paciencia. Tirar la pelota hacia atrás, girarla a lo ancho del campo, esperar un momento adecuado y, sobre todo, esperar la situación adecuada termina siendo una virtud. Si, es verdad que choca con el dinamismo que se vio en Qatar 2022, pero en este Mundial ese funcionamiento es otro. Quizás no por una búsqueda precisa, pero así está funcionando y en medio de ese pantano del mediocampo, la idea de la paciencia termina siendo un punto a favor para un equipo que ha tenido problemas ante equipos que se cierran atrás. 

Otro de los atributos, lógico, es la zaga central. Tanto Cuti Romero como Lisandro Martínez tuvieron un buen Mundial hasta aquí. Quizás el peor partido fue el de Egipto para la defensa, pero a lo largo de la Copa del Mundo no sufrió más de la cuenta. En la primera ronda no hubo sufrimiento, en lo absoluto. Contra Cabo Verde, el equipo se tiró hacia atrás y sufrió uno de los goles, pero ya el segundo fue un gol de otro partido. Ya con el mencionado partido contra el conjunto egipcio hubo problemas de coordinación, pero ya ante Suiza esa dupla central y el arquero, Dibu Martínez, volvió a tomar solidez. 

Y, por último, uno de los argumentos que asoma como una base importante para el equipo de Lionel Scaloni es el del ataque. La Selección Argentina tiene un poder de fuego alto: Argentina metió 17 goles en seis partidos. De los cuales, si bien 8 fueron de Lionel Messi, el resto de los tantos argentinos se reparte en diversos goleadores. Los defensores llegaron para anotar frente a Cabo Verde y Egipto de cabeza. De tiro libre Gio Lo Celso también apareció, hubo goles de contraataque y también se despertaron los dos delanteros.

Más allá de que el juego no deslumbre de la misma manera que en Qatar, lo cierto es que este equipo tiene argumentos futbolísticos para demostrar por qué está donde está. A su vez, también se le suma la espalda que le da saber que -como dice Dibu Martínez- sabe sufrir. Bajo estos fundamentos, por otro lado, solo resta mejorar porque para llegar acá alcanzó, ahora para los próximos objetivos hay que agregarle algo más.