
La NASA instruyó a los astronautas a resguardarse el viernes debido a la detección de una nueva fuga en la Estación Espacial Internacional. Los cinco astronautas se trasladaron a la cápsula de SpaceX, que se encuentra acoplada a la estación, mientras los cosmonautas llevaban a cabo tareas para reparar la fuga, localizada en la sección rusa del laboratorio orbital.
La portavoz de la NASA, Bethany Stevens, explicó que esta decisión se tomó “por extrema precaución” a través de un mensaje en la red social X. Esta área de la estación ha experimentado grietas y fugas en el pasado. En respuesta a las nuevas fugas, la NASA señaló que Roscosmos ha optado por realizar reparaciones más exhaustivas.
Las agencias espaciales continúan trabajando conjuntamente para identificar la causa de las grietas que han afectado a la estación en los últimos años.