
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en Mendoza atraviesa una situación crítica ante nuevos ajustes impulsados desde Buenos Aires. Luis, desde la sede local, menciona que hay “verdaderamente preocupación y estado de alerta” por el impacto de 700 despidos a nivel nacional, que se suman al recorte del 15% de personal ya realizado a principios de año, dejando solo 60 trabajadores en la provincia.
El INTI no solo actúa como una oficina más, sino que se erige como un soporte técnico vital para las industrias regionales más sólidas, incluyendo la vitivinicultura y la olivicultura.
Además, se encarga de certificar la seguridad de productos como los alcolímetros y apoya la tecnología en las conserveras y la agroindustria.
Los efectos de estos recortes ya se sienten en la capacidad de respuesta de los laboratorios. “El achicamiento ya los está afectando”, advierten desde el INTI, y se destacan las inquietudes de los trabajadores sobre cómo esta disminución afectará a la producción mendocina, que depende de su apoyo técnico.
La situación se complica aún más con una movilización anunciada para el 28 de abril, que busca visibilizar el conflicto y su potencial impacto en la innovación de la economía regional.
Los empleados del INTI se preparan para una protesta tanto provincial como nacional.
Informe de Laura Carbonari