Quién es Renan Santos, el Milei brasileño que crece en las encuestas y le saca votos a Bolsonaro

En las últimas semanas, la política brasileña sumó un nuevo protagonista de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Se llama Renan Santos, es el fundador del Movimiento Brasil Libre (MBL) y el candidato del partido Missão, que intenta abrirse camino dentro de la derecha con un discurso de fuerte ajuste económico, combate frontal contra el crimen organizado y una marcada confrontación con la política tradicional. Por su rápido crecimiento, varios analistas ya lo comparan con el presidente argentino Javier Milei y aseguran que podría arrebatarle votos al derechista Flávio Bolsonaro.

Con apenas 42 años, Santos debutará como candidato presidencial después de haber construido su carrera política desde el activismo. Nacido en San Pablo, estudió Derecho en la Universidad de San Pablo (USP) aunque no concluyó la carrera, y fue uno de los impulsores del Movimiento Brasil Libre, organización que cobró notoriedad durante las movilizaciones que desembocaron en el juicio político contra la entonces presidenta Dilma Rousseff. Ahora busca trasladar ese capital político a las urnas con un partido propio creado en 2025.

En una extensa entrevista concedida a g1 y GloboNews, Santos dejó en claro cuáles son los ejes de su campaña: prometió que de llegar a la presidencia no obedecerá fallos individuales del Supremo Tribunal Federal (STF) que considere ilegales. Según explicó, las decisiones monocráticas de un solo juez no deberían imponerse cuando, a su entender, invaden competencias del Poder Ejecutivo o del Congreso.

Las promesas económicas y la estrategia política de Santos si llega al Gobierno

En el plano económico, el ultraliberal propone una fuerte reducción del gasto público para enfrentar lo que define como un “drama fiscal”. Entre sus principales iniciativas aparecen la desindexación de beneficios sociales vinculados al salario mínimo, cambios en el sistema de financiamiento estatal y una reforma fiscal destinada a contener el crecimiento del gasto obligatorio. También reconoció que estaría dispuesto a negociar con el Congreso y dividir esas reformas en distintas etapas para facilitar su aprobación.

Paradójicamente, quien se presenta como un dirigente antisistema admite que necesitará acuerdos con el denominado Centrão, la histórica confederación de partidos que suele definir las mayorías parlamentarias en Brasil. Aunque volvió a calificarlos de “parásitos” y “vagos”, aseguró que dialogará con ellos porque entiende que gobernar “exige construir consensos” dentro del Congreso. “Voy a tener que negociar y llegar a acuerdos para cumplir con el programa”, reconoció.

Santos, autopercibido Bukele de Brasil

La seguridad pública constituye otro de los pilares de su propuesta. Santos reivindica la capacidad de gestión del presidente salvadoreño Nayib Bukele para enfrentar al crimen organizado, aunque aclaró que no pretende copiar medidas como las detenciones masivas sin orden judicial ni los juicios colectivos. Su idea es utilizar las herramientas previstas por la Constitución brasileña, como el estado de defensa, para recuperar territorios dominados por organizaciones criminales.

El dirigente también fijó posición sobre otros temas. Propuso reemplazar gradualmente el sistema de cuotas raciales por un esquema de becas basado en el mérito académico, fortalecer la educación técnica y revisar el financiamiento universitario. Además, impulsa la creación de un Código Unificado de Prensa que, según explicó, buscaría regular el uso de recursos públicos destinados a páginas y portales digitales, aunque negó que implique restricciones a la libertad de expresión.

Santos sobre la denuncia por abuso sexual que tiene desde 2021

Durante la entrevista también debió responder por viejas polémicas. Lamentó un video suyo en el que hizo una broma sobre una violación volvió a rechazar una denuncia por abuso sexual presentada en su contra en 2021, causa en la que fue absuelto por falta de pruebas. Asimismo, defendió la necesidad de recuperar una “autoridad masculina” en la crianza de los hijos, otra declaración que generó críticas.