
Un momento tan inesperado como divertido se vivió en el Gigante de Arroyito durante el duelo entre Rosario Central y Tigre, cuando un perro irrumpió en pleno campo de juego y obligó a detener el partido durante casi cinco minutos. La escena ocurrió en el arranque del primer tiempo, cuando el árbitro decidió frenar las acciones ante la sorpresiva presencia del animal sobre el césped.
Lejos de dejarse atrapar, el intrépido visitante protagonizó su propio show: corrió en zigzag, esquivó a alcanzapelotas y hasta desairó los intentos de los jugadores de ambos equipos, que también probaron suerte para sacarlo de la cancha. El perro, completamente ajeno al desarrollo del partido, se adueñó del espectáculo con una serie de “gambetas” que desataron la risa generalizada.
La reacción del público fue inmediata y acompañó la situación con humor: desde las tribunas bajó el clásico “¡ole!” ante cada movimiento del can, que terminó siendo ovacionado como una verdadera figura. Finalmente, personal del estadio logró retirarlo del campo, cerrando un episodio tan insólito como inolvidable antes de que el juego pudiera reanudarse.