
Buenos Aires, 5 de mayo (NA) — Una explosión en una fábrica de fuegos artificiales, ubicada en la provincia de Hunan, en el centro de China, resultó en la muerte de 36 personas y dejó a 61 heridos, según informaron las autoridades locales.
El prefecto de Changsha, Chen Bozhang, manifestó sus condolencias a las familias de las víctimas y pidió disculpas a los afectados y a la comunidad en general.
“Estamos profundamente tristes, llenos de remordimiento”, declaró durante una conferencia de prensa que comenzó con un minuto de silencio.