
En Puerto Libertad, una localidad de 10.500 habitantes, 25 kilómetros al sur de las Cataratas del Iguazú, el 80% de las tierras rurales está en manos de una sola empresa: la chilena Arauco. Es una compañía forestal que tiene 62.000 hectáreas en la localidad y 240.000 hectáreas en toda la provincia.
El intendente de Puerto Libertad, Fernando Ferreira, intenta sin éxito desde hace dos años comprarle a Arauco 10 hectáreas para instalar un parque industrial que dé trabajo a las familias locales. Le dijeron que sí, pero como las decisiones las toma un directorio con sede en Santiago, la definición se demora y la operación nunca se concreta.
Misiones, una de las provincias por las que pasa la Hidrovía, con frontera internacional en el 90% de sus límites, es la cara más extrema de la extranjerización de la tierra en la Argentina. En la actualidad, el 11,3% de su territorio, más de 325.750 hectáreas, está en manos de capitales extranjeros, según revela el quinto informe del Observatorio de Tierras.

Si se aprobara el denominado proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que en su capítulo 3 deroga los artículos principales de la ley de tierras, se habilitaría la extranjerización sin límite. Los capitales foráneos podrían incrementar su presencia incluso en aquellas regiones donde ya superan el límite del 15% que contempla la ley vigente.
Las grandes corporaciones forestales extranjeras serían unas de las principales beneficiarias de la reforma que impulsa Javier Milei. El presidente blanqueó el objetivo de la ley en el discurso que dio el domingo pasado en La Rural. “Existen cientos de negocios que exigen compra de tierras a escala y que quieren venir a invertir en nuestro país. Hablo de la industria forestal, la industria láctea, ciertas economías regionales y el riego para volver viable el cultivo en zonas áridas, por mencionar algunos -dijo Milei-. Dadas nuestras restricciones actuales hoy son sectores que se encuentran subexplotados. Con la aprobación de la ley estimamos una inversión de US$15.000 millones en estas industrias.”
La presencia de Arauco, el gigante forestal chileno, se concentra en departamentos que tienen frente sobre el río Paraná, en la frontera con Paraguay. En ese corredor forestal se registran los porcentajes más altos de extranjerización. En Iguazú, departamento al que pertenece Puerto Libertad, llega al 40%; en Montecarlo, al 18,4%; en General San Martín, al 16,8%, y en Eldorado, al 16,2%, los cuatro departamentos con fuerte presencia de capital chileno.
Puerto Libertad es, según dice su intendente, “una prueba viva” de que la extranjerización de la tierra trae complicaciones para el desarrollo de los pueblos. “Arauco está en los cuatro costados, fuera del casco urbano. Por eso todo lo tenemos que hablar con ellos. Para hacer viviendas, obras, todo. Antes, cuando había empresas nacionales, era todo más rápido”, dice Ferreira a El Destape.
Arauco, dedicada a la producción de pasta celulosa a partir de la plantación de pinos y eucaliptos, se instaló de manera definitiva en Misiones en 1996, a partir de la adquisición de la empresa Alto Paraná. En 2002 terminó el proceso de compra de las tierras que tiene hoy, antes en manos de Pérez Companc, según el registro que lleva el docente Rubén Ortiz, secretario general del Movimiento Pedagógico de Liberación. “Es un modelo de monocultivo a gran escala que desplaza la producción diversificada y el arraigo de los pequeños productores misioneros”, advierte el Observatorio de Tierras. El proceso de extranjerización solo se detuvo con la sanción de la ley de tierras, en 2011.
En los días previos a la sesión del 6 de agosto en el Senado, en la que el oficialismo hará un nuevo intento por avanzar con el proyecto de extranjerización, se agitó la discusión política en Misiones. Un grupo de 30 organizaciones sociales, gremiales, productivas y políticas -entre ellas APAM, la Federación Nacional Campesina, la CTA Autónoma, ATE, el MTE, la UTT, el MCL y varios partidos y frentes provinciales- rechazó públicamente el proyecto y aportó dos datos que confirman el diagnóstico: en la provincia, tres empresas concentran más del 20% de la tierra rural y el 14% de las mejores tierras productivas misioneras ya pertenece a capitales extranjeros.
Otro ingrediente recalienta el clima político. El gobernador, Hugo Passalacqua, que acaba de romper con el exgobernador y jefe político de la provincia, Carlos Rovira, reclamó públicamente a los senadores del oficialismo provincial, los roviristas Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, que voten en contra del proyecto de la Casa Rosada. Los dos mantienen la incógnita. El tercer senador, Martín Goerling, jefe del bloque del Pro, ya anticipó su apoyo a la iniciativa.